¿UNA POLICIA CANARIA A LA CARTA?

Redaccion@canarias7.es
Sr. Don Francisco Suárez Álamo (director del rotativo Canarias7)
Canarias7. Canarias a diario en Internet

Las Palmas de Gran Canaria.


Recordando que Usted corroboraba y aceptaba (a través de un e-mail
hace algún tiempo) la publicación de algún artículo de opinión o reportaje
al periódico (en el que ya hemos colaborado), en su virtud le hago
llegar el que sigue por tratarse de un tema de interés (y polémico)
para toda la región canaria.
Podría publicarlo junto como reportaje dominical o por partes como
tribuna pública (o  periodismo histórico = mi Web personal), y de la
que puede obtener una foto mía en portada de la misma.
Es de justicia este ofrecimiento puesto que muchos datos de todo tipo
que figuran, fueron obtenidos de otro reportaje aparecido hace unos
años en ese medio, creo.
Sólo deseo me lo confirme al correo  leal.cruz@telefonica.es para, en
otro supuesto intentarlo en otro medio regional (o nacional), si bien
parte del mismo ha visto la luz en días pasados.
Atte. Le saluda muy cordialmente.
MIGUEL LEAL CRUZ
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PERIODISMO HISTORICO

¿PARA UNA POLICÍA CANARIA A LA CARTA? (I) *
Por Miguel Leal Cruz

Como ya se ha dicho en diferentes momentos es necesario llevar a la
práctica con premura la auténtica Policía autonómica haciendo uso de
lo que, hasta este momento, permite el Estatuto de Autonomía de
Canarias (sin perjuicio de adaptación al que surgirá en próxima
reforma del mismo)
El grupo parlamentario del PSOE, a través de determinados portavoces,  
parecía estar de acuerdo (hace un año) y así lo afirmaba en sus
declaraciones que ahora se antojan ambiguas, puesto que nunca deciden
el necesario apoyo para conformar la mayoría parlamentaria necesaria
(en estos pasados días han vuelto a cambiar de postura) Parecen más
predispuestos algunos miembros del Partido Popular (que ya resulta
misterioso), en estos momentos de gobierno conjunto en Canarias.
Son numerosas las razones que nos impulsan a la defensa a ultranza de
ese cuerpo policial canario como ya existe en otras comunidades
españolas, donde tal vez no sea tan necesaria su consolidación al
carecer de las especificidades humanas, geográficas, económicas,
jurídicas o culturales que tiene esta Comunidad canaria. Es
imprescindible en especial para evitar la vulneración de fronteras
terrestres, aéreas y marítimas.
Es incontestable que la policía, en cualquier país o región
determinada, ha de conformar un cuerpo inherente a la sociedad y a la
peculiaridad sui géneris en la que se halla inmersa, a la que sirve
para dar solución a la problemática que le afecta. Es obvio que nadie
cumplimentará mejor esta función que el policía nativo o arraigado en
dicha sociedad. Constatamos que lo que tiene lugar en estos momentos
es todo lo contrario. Pero, además, es necesariamente imprescindible
para mantener nuestra especial fórmula económica dependiente de la
entrada masiva de turistas cuyo número parece ser superior a 12
millones cada año. Esta cifra implica un millón de personas extras por
mes y que, con carácter casi permanente, se suman a la población de
autóctonos y residentes cuya protección y seguridad nos debe preocupar
a todos. El turista ha de ser tratado con cariño y mimo - todo lo
contrario de lo que se hace en estos momentos - y ha de ser objeto de
la máxima atención desde el mismo momento que lo demande, tanto en
aspectos meramente administrativos como, especialmente, al ser objeto
de delito o falta en su persona o en sus bienes. Ha de ser rápidamente
atendido en las dependencias policiales, desde el momento en que
comparezca, incluso en trámite independiente respecto al resto de
personas víctimas y por personal facultado, toda vez que nuestros
turistas necesitan de su tiempo que, además, está pagando. Precisa ser
tratado con respeto (al parecer todo lo contrario de lo que ahora se
hace) en su idioma y con la necesaria cultura para que su estancia sea
grata.  Tal vez, a pesar de ser sujeto de robo, estafa o cualquier
tipo de abuso, vuelva otra vez a la misma Isla, al mismo hotel o
restaurante y no decida optar por otro destino en el Mediterráneo o en
el Caribe. Es igualmente necesario entender que tal lucrativa invasión
de gente foránea (para cuya entrada por puertos y aeropuertos, como
turistas, la policía actual parece hace la vista gorda), de forma
paralela, invita al desplazamiento de la enorme caterva de
delincuentes de la más baja ralea y más variopinta especialidad.  Pero
que, además, como se ha dicho penetran por nuestras fronteras ante la
pasividad de las autoridades de turno. Se dice que "a río revuelto,
ganancia de pescadores". Drogas, mafia, dinero, trata de blancas,
etc..., acuden al sol que más calienta, máxime conociendo la
benignidad de actuación de la policía de fronteras, como así se ve y
constata claramente. ¿Pero, porqué?
Existen variadas estructuras policiales que se adaptan a las
legislaciones autonómicas donde se hallan implantados, habiendo una
clara diferenciación en las comunidades históricas, Cataluña, País
Vasco y Navarra, que en otras, también históricas, Galicia, Andalucía,
y el resto.
Canarias permanece aún a la expectativa en cuanto a su modelo a crear, que
por descontado ha de ser diferenciado a los demás, como diferentes son
sus peculiaridades, antes apuntadas, que son irrefutables.



PERIODISMO HISTÓRICO
¿PARA UNA POLICÍA CANARIA A LA CARTA? (II)
Por Miguel Leal Cruz.

Para mayor abundamiento a lo expuesto en la parte primera de este
artículo-reportaje, tomando referencia en fuentes oficiales
publicadas, otros artículos y recortes de prensa, a más de
conocimiento personal empírico, extractamos los modelos de policías
existentes en España por autonomías (las que ya disponen de este
cuerpo policial propio o en proyecto):

Comunidad del País Vasco.

La Academia de Policía vasca, con sede en Arkaute, Álava, se instituyó
en febrero de 1982. Hasta julio de 1995 se formaron 14 promociones de
ertzaintzas que homologaron a 7200 policías que, junto a 3000 policías
locales, tiene la tarea, prácticamente exclusiva, de mantener la
seguridad en el País Vasco, salvo los delitos que rebasan sus límites
fronterizos o los derivados del terrorismo.
Desde su gestación el Gobierno vasco apuntaba para dicho proyecto lo
siguiente: la internacionalización de los delitos, su evolución y las
demandas ciudadanas de mayor seguridad, aconsejaban la creación de un
nuevo sistema policial acorde con la realidad administrativa del
Estado español, cada vez más próximo al federalismo. La realidad
indica aún que a pesar de que España es por definición un estado
descentralizado, el sistema policial actúa como estructura
centralizada, consecuencia de la particular transición desde una
dictadura rígida a una democracia de corte europeo.
Indica el prólogo de dicho proyecto que el modelo policial anglosajón
asigna el 80 por ciento de sus efectivos a la policía local o
autonómica. Esta es la tendencia en la República Federal Alemana,
Estados Unidos de Norteamérica, Canadá o Reino Unido (no así en
Italia, Francia o España que mantienen una fórmula militarizada y
centralista)   
Los aproximadamente 1500 policías nacionales y guardias civiles
destinados en el país vasco se dedican preferentemente al control de
fronteras, puertos y aeropuertos. La investigación y prevención del
terrorismo, es función específica de los Cuerpos y Fuerzas de
Seguridad del Estado, pero también de la Ertzainza o Policía autónoma
vasca. Pero, sin embargo, directivos de este cuerpo alegan sentirse
interferidos en esta función, especialmente contra la organización de
ETA. Su presupuesto anual para el año 2001 era de 62 mil millones de
antiguas pesetas anuales. En estos momentos ha incrementado plantilla
y presupuestos y su sueldo más que dobla el de otros policías
españoles.

Generalitat catalana.

Los Mossos D Éscuadra resurgieron en el año 1994 para sustituir a la
Policía Nacional y a la Guardia Civil con el compromiso de completar
su despliegue territorial en 8 años, a razón de 700 agentes anuales.
Actualmente rondan los 6000 pero quieren llegar hasta un total de
12000 efectivos, procedentes de la Escuela de Policía de Cataluña.
Entre sus principales funciones están la de escolta de políticos y
edificios de la Generalitat y paulatinamente van asumiendo la
seguridad ciudadana y delictiva siempre que no tenga ramificaciones
fuera del territorio catalán. Actualmente tienen las competencias en
tráfico en Barcelona y Tarragona para lo cual han reclutado el 20 por
ciento de la plantilla de la Guardia Civil destinada en dichas
provincias.
Han asumido también un núcleo personal de ex policías nacionales y
municipales.
Sin embargo, en Lleida y Girona ya tienen todas las competencias,
salvo expedición del Documenta Nacional de Identidad, costas o
extranjería
Cobran unos 3,7 millones de pesetas al año a cargo de la Hacienda de
la Generalitat, que ha presupuestado casi 40 mil millones de pesetas
anuales para su funcionamiento e infraestructura. Sus competencias se
refuerzan con más efectivos, medios y material.

Navarra.

Con un presupuesto de 4300 millones de pesetas y 600 agentes que
cobran 3,5 millones al año, la tradicional Policía Foral de Navarra se
dedica a escolta del presidente del Gobierno, Parlamento y consejeros.
Aunque no tiene competencias antiterroristas si las tiene en orden
público, juego y espectáculos, incluidos los taurinos, así como
denuncias por violencia doméstica y maltrato a menores.
Controlan la seguridad ciudadana en la provincia pero no,
exclusivamente, en la capital, Pamplona, donde comparten con la
Guardia Civil tareas de tráfico.

Comunidad de Andalucía.

En las ocho provincias andaluzas trabajaban 6000 policías nacionales
en el año 2002. Otros aproximadamente 300 policías del Estado forman
parte de la policía autónoma, que sólo está desplegada en cuatro
provincias (Sevilla, Málaga, Cádiz y Granada). Se preparan otros
agentes autonómicos para ir destinados al resto de las provincias
andaluzas.
Se dedican solamente a escolta del presidente, custodia de edificios,
medio ambiente, juego y menores de edad, si bien, últimamente, el
Gobierno andaluz pretende mayores competencias y ampliación de la
Policía Autónoma. Cobraban 3,3 millones de pesetas y por lo tanto su
sueldo es casi el doble de lo que cobra un policía nacional o un
guardia civil.  
El uniforme es idéntico, salvo el escudo de la Junta de Andalucía en
la parte derecha de la chaqueta y una bandera “blanquiverde”
andaluza en la pechera.

Comunidad valenciana.

La Policía Nacional dispone de unos 4500 agentes en las tres
provincias valencianas (año 2003), y 2500 funcionarios en mayoría
procedentes de la Academia de Ávila conforman una policía autonómica.
Escoltan al presidente, pero sólo a algunos de los “consellers”. Tiene
competencias en medio ambiente, menores de edad, custodia de edificios
y espectáculos (y últimamente en tráfico de vehículos)
Su sueldo es superior al de otros cuerpos destinados o con funciones
en la Comunidad.
El uniforme sólo se distingue por el escudo de la Generalitat, la
bandera con barras rojigualdas en el brazo y el casco tipo “Jaime I”,
color azul. Disponen de vehículos propios con la leyenda “Policía-
Generalitat”.

PERIODISMO HISTORICO
¿PARA UNA POLICÍA CANARIA A LA CARTA? (y III)

Por Miguel Leal Cruz
Lic. en Historia y Periodismo (miembro de FAPE)

Para completar el presente trabajo de apariencia “investigatoria”
sobre estructuras policiales y en torno a la viabilidad de hallar un
modelo “Ad Hoc” para Canarias al igual que existe en casi todas las
comunidades españolas peninsulares (con muchas menos razones de fondo
como se ha dicho), analizaremos, en esta tercera y última parte, las
restantes ya implantadas así como los proyectos que pretenden las que
aún no la tienen (algunas con menos lógica que el demandado por esta
Comunidad atlántica):

Comunidad gallega (cuya estructura se ha ofrecido reiteradamente para
Canarias)

Existen próximo a 3000 policías nacionales en las cuatro provincias
que la componen procedentes por adscripción de miembros del propio
Cuerpo Nacional de Policía estatal, a los que se suman 500 policías
netamente autonómicos con competencias en medio ambiente, pesca
marítima y fluvial, caza, incendios, vertidos y otros incontrolados,
así cómo lo concerniente a menores de edad. Escoltan al presidente de
la Xunta y al del Parlamento gallego, pero no a los conselleiros
(salvadas excepciones)
El uniforme es idéntico al de la Policía Nacional (del resto de
España), salvo el emblema gallego en la bocamanga que les distingue
del resto de policías nacionales destinados en la comunidad. Poseen
vehículos propios tipo todo terreno con rotulado diferente al de
los “nacionales”, donde reza “Policía-Xunta”, sobre color azul más
claro que el de los vehículos oficiales de la Policía Nacional.
Se instituye en virtud de Orden del Ministerio del Interior, publicada
en el Boletín Oficial del Estado número 148, de fecha 21 de junio de
1991, dónde regula la organización de Unidades del Cuerpo Nacional de
Policía adscritas a las Comunidades Autónomas y se establecen las
peculiaridades del régimen estatutario de su personal. Señala que
durante la vigencia de los acuerdos administrativos de colaboración
entre la Administración del Estado y las Comunidades Autónomas se
podrán constituir Unidades del Cuerpo Nacional de Policía para el
cumplimiento de los fines acordados entre ambas Administraciones.
En el artículo primero se dice: “Se crea y adscribe a la Comunidad
Autónoma de Galicia una Unidad del Cuerpo Nacional de Policía con
nivel orgánico de Sección y dependencia orgánica de la Dirección
General de la Policía y funcional de la Consejería de la Presidencia y
Administración Pública de la Junta de Galicia, que se regirá por lo
dispuesto en el Real Decreto 221/1991, de 22 de febrero, y en la
presente Orden”.
Dicha Unidad contará con dos grupos operativos, al mando de
Inspectores-Jefes compuesto cada uno de ellos por dos subgrupos
operativos, y con un subgrupo dependiente de la Jefatura de la Unidad.
El Jefe de la Unidad (Comisario normalmente) será nombrado, por Orden
del Ministro del Interior, a propuesta del Consejo de la Presidencia y
Administración Pública de la Junta de Galicia.
La referida unidad policial, bajo el mando de sus Jefes naturales,
cumplirá durante el tiempo de su adscripción, las órdenes y
directrices de las autoridades competentes de la Junta de Galicia,
ante la que rendirán cuenta de sus actuaciones. Si bien los asuntos
disciplinarios y de responsabilidad individual serán dilucidados por
la Dirección General de La Policía.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la Unidad adscrita
deberán prestarse auxilio e información mutua en el ejercicio de sus
funciones respectivas.

Comunidad de Islas Baleares.

El pasado día 24 de febrero (2005) el Gobierno balear aprobó una
solicitud de un cuerpo policial propio que “ve positivo” por la
afluencia de turistas a las islas con las consecuencias socio-
económicas que implica.
Según recoge la agencia Europa Press (Palma de Mallorca, 24/2), “el
Consellers de Interior reiteró dicho medida para hacer frente a la
presión  demográfica existente en la Comunidad balear (vaya
coincidencia), para añadir que recibe alrededor de 12 millones de
visitantes al año” (que curioso y coincidente)
La Comisión Asesora para la Reforma del Estatuto balear propuso que el
texto
incluyera la creación de la referida policía propia con competencia en
todas las islas de dicha comunidad mediterránea.

Murcia

El 14 de diciembre (2004), el PSOE murciano solicitó un proyecto para
la viabilidad de una Policía Autonómica en la región murciana. Declara
que sus funciones deberán “converger” con las demás competencias de
los distintos cuerpos y fuerzas de seguridad y policía local. De esta
forma se mejorará el índice de seguridad ciudadana.
Existen iniciativas y propuestas por escrito al Senado español
alusivos a Policías autonómicas, creadas o por crear. Entre ellas
(Cantabria, Rioja, ambas Castillas, Ceuta, Melilla...) Entre dichas
solicitudes la de Murcia aparece con expediente número 684/015884 en
el registro de la Cámara.

Y por último nuestra comunidad: Islas Canarias.

Aunque no existe auténtica policía propia ni se haya propuesto
oficialmente, el Gobierno de Canarias ha hecho saber al Ministerio de
Interior que quiere contar con 500 policías propios, un 20 por ciento
aproximado de la vulnerable plantilla actual (ahora con visos de
aparente estabilidad); Ésta alcanza unos 2600 agentes con mandos, pero
aún no existe contesta oficial al respecto, sólo promesas. (En estos
momentos se gestan otros diversos sistemas: uno con cuerpos de
Seguridad del estado destinados en Canarias, otro integrando los
cuerpos de policía locales, que con miembros de aquellos sería más
lógico, pero desde hace unos días ha quedado en situación de bloqueo
en virtud de sentencia judicial del TSJ de Canarias) No obstante,
ahora es difícil definir aspectos concretos debido a la poca, en
apariencia, coherencia de los políticos responsables.
Se insiste en crear la Policía canaria o autónoma, que se recoge en el
Estatuto (o el que resulte de próxima reforma). Mas, como ya se ha
dicho siempre encuentra la oposición contundente de los partidos con
disciplina estatal que impiden la ansiada conformación de un cuerpo
canario autónomo en materias de seguridad ciudadana; fronteras aéreas,
terrestres y marítimas; turismo y delincuencia organizada. Aspectos
estos tan vulnerados en estos momentos.
Quien se oponga, por temor a no sé qué, ofende a otras policías
autonómicas integradas en diversos estados o territorios del Mundo, en
especial en Estados Unidos, Australia, Canadá y muchos otros, sin
perjuicio de la existencia de una policía estatal con amplias
facultades (léase como ejemplo el FBI o Scotland Yard). Se sabe que la
Guardia Civil y la Policía Nacional en España, la Guardia Republicana
en Francia o el Cuerpo de Carabineros en Italia, serán intocables “in
secula seculorum”, y perdonen por el latinajo que diría uno de los
principales promotores políticos de nuestro proyecto.
Podríamos exponer una amplia ponencia sobre las circunstancias que
motivan la implantación urgente en el territorio de esta Comunidad
(sin contestación razonable en contra), pero que vamos a dejar por
ahora.

*Publicado en El Mundo-La Gaceta de Canarias, días 7,14 y 21 /03/05