EN MEMORIA DE JOSÉ PÉREZ VIDAL

 Por Miguel Leal Cruz

A través de la lectura del libro “El habla en la Isla de La Palma” del filólogo llanense Pedro Nolasco Leal Cruz hallamos varias citas a otro ilustre palmero, profesor erudito, antropólogo y creador literario ya desaparecido: José Pérez Vidal.

De todas ellas se desprende el gran interés de este investigador para con las cosas de su isla natal La Palma y por extensión a todas y cada una de las restantes que componen esta región canaria, hoy erigida en nacionalidad dentro del Estado español. Leal Cruz centra su atención preferentemente en los análisis que Pérez Vidal hace de la influencia del portugués en La Palma.

Siguiendo manifestaciones que realizó en vida se desprende su humildad, llegándose a definir como “persona normal y vulgar que no destacaba de las demás”. No se consideraba inmerso en la llamada Generación literaria de 1927, pero si copiaba su estilo y metodología. Reconocía, además, como este grupo de intelectuales que superaron la crisis pesimista del 98, aunque muchos quedaron inmersos, incluido él mismo, en las restricciones ideológicas e intelectuales del régimen de Franco, “habían constituido una de las generaciones literarias más asépticas y más limpias por no adoptar posturas, ni ademanes ni empaques”. Criticó a Unamuno y a Valle Inclán (nunca a Benito Pérez Galdós) por considerarles seguidores de lo que llamó “bohemia bonachona y tabernaria del final del siglo XIX”, pero, sin embargo, parangonaba al mismo intelectual vasco al que critica. Sus publicaciones han sido siempre “un poco contra algo, he luchado en solitario sí, y en este país, en que para ser un autor conocido hay que tratar ciertos temas. He tratado sobre temas ´migajas` en aspectos olvidados de los que nadie se ocupaba”, decía en vida, si bien esta actitud resulta familiar a quien esto escribe. No fue óbice para ser nombrado colaborador e investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) durante el pleno franquismo.

Cuando se le preguntó sobre la trascendencia y protagonismo de los aborígenes canarios, dijo que a Canarias todo le ha venido de fuera incluidos los guanches por cuanto se les considera procedentes del vecino continente africano, premisa inconcreta cuya base habría que aplicar a otros archipiélagos, territorios o naciones del Mundo. Reconoce que todo ello mezclado, batido dentro de la coctelera canaria ha dado una personalidad. Aclara que de esa personalidad nadie duda y que el que mejor la aprecia es el que llega de fuera, por contraste...

Considera que la población autóctona, constituye un elemento principalísimo, fundamental, que hay que tener en cuenta. Pero, incide, sólo como un elemento más. En la formación del carácter canario actual, quizás haya tenido mucho más valor, mayor fuerza lo histórico que lo prehistórico. La cultura que llegó después de los guanches, se amalgamó y procedía de todas las regiones españolas (y de otros lugares territoriales), para formar un espíritu complejo que no se puede explicar por un solo elemento prehistórico... Ésto es obvio.

Sin embargo, añadimos, el factor humano aborigen fue fundamental para configurar la sociedad que se gestaba e incluso para la que se gestaría inmediatamente en América por su indudable valor en el campo colonizador y poblacional. A modo de dato cuantificable el mismo Pérez Vidal conocía que nuestra isla de La Palma tenía una población autóctona de unos 6-7 mil individuos tras la conquista según el profesor Páez. Según fuentes contrastadas, dicha isla fue colonizada por apenas treinta familias foráneas, especialmente castellanas o andaluzas, que patrocinaron el proceso integrador consiguiente con influencia en lo cultural, social o económico, hasta el punto que muchos aborígenes embarcarán a América con similar misión.

José Pérez Vidal abordará en su obra investigadora muchos aspectos propios de nuestra idiosincracia: la caña de azúcar, relaciones con América hispana, especialmente Cuba, la defensa del papel desempeñado por los tabaqueros palmeros (y de otros lugares de la geografía nacional) en la isla antillana, fruto del trasiego migratorio entre La Palma y Cuba desde el mismo siglo XVI para ser fundamental en la primera mitad del XVII precisamente analizado estos pasados días por la profesora de la ULPGC, Dra. Elisa Torres Santana en acto celebrado en la capital palmera.

En el campo literario se especializa en la averiguación de aspectos inéditos de la vida y obra de Pérez Galdós, tratando de justificar que el autor gran canario nunca se olvidó de estas Islas Canarias a las que siempre tuvo presente incluso sin proponérselo, cuando escribe “Galdós, marinero de Castilla”, en que el escritor ve a Castilla como un mar, un mar de tierra adentro, aludiendo al inmenso mar que abraza a Canarias...

Si bien hemos de añorar que el celebérrimo autor nacido en Gran Canaria, leído internacionalmente, no haya aludido a las islas como argumento para alguno de sus famosos Episodios Nacionales. Y no en alusión a la conquista de Gran Canaria o la Batalla de Acentejo, sino por la victoria de las milicias de Santa Cruz de Tenerife sobre las fuerzas del invencible Horacio Nelson al que sí menciona y analiza meticulosamente en su “Trafalgar”.

Como responsable del Museo del Pueblo Español en Madrid, José Pérez Vidal se acordaba del cúmulo de material que para Canarias se perdía cuando decía: “Hoy conseguir un trillo en La Palma es dificilísimo e igual que un yugo, una canga... Las cangas de La Palma no son las mismas de Tenerife o Gran Canaria, pues en Tenerife o Gran Canaria usan yugo cornal, igual que aquí en Castilla. En La Palma y en el Hierro usan la canga portuguesa. Se perderá material para cuando se pretenda llevar a cabo la realización de un museo... Habrá que conseguirlas de mentira, falsas”.

Para conocer la destacada obra de este palmero universal habremos de acudir a la poetiza guineana por nacimiento afincada en La Palma Elsa López Rodríguez que recopila, bajo el enunciado Biografía de José Pérez Vidal (Las Palmas 1983). Estudia y sistematiza los casi cien títulos publicados por nuestro sabio palmero, primordialmente antropólogo canario, quien fue el Doctor en Filosofía y Letras (Sección de Geografía e Historia) nuestro insigne José Pérez Vidal.

MIGUEL LEAL CRUZ