POSIBILIDADES DE UN NUEVO PERIODISMO

Antonio Cubillo *

Nunca nuestros padres y abuelos hubieran podido pensar lo que está sucediendo en las Islas Canarias en este comienzo del siglo XXI con la llegada masiva de capitales y personas foráneos, se ha creado una peligrosa situación nunca vista; grupos capitalistas y multinacionales, grupos mafiosos extranjeros, intentan controlar la economía de nuestro archipiélago; el turismo, a través de los Time-sharing o de las inversiones hoteleras y de campos de golf, más el otro turismo a través de las inversiones extranjeras, con dinero que no se sabe como llega aquí, más la corrupción generalizada que está saltando a la luz pública y que ya no se puede esconder, favorece el desprestigio del mundo político canario; ello nos hace pensar que debemos intentar poner remedio a esta situación antes de que sea demasiado tarde, sin importarnos que un día gobierne el PP y al otro día el PSOE.

La cultura del pelotazo que se inventó la metrópoli, el enriquecimiento rápido, los sobres bajo la mesa, las comisiones de las multinacionales a funcionarios de ayuntamientos y cabildos, la falta de palabra en los nuevos hombres de negocio y el olvido de los propios principios comerciales que debe regir toda economía sana, ha facilitado la decadencia de nuestra sociedad y el resquebrajamiento de nuestro modus vivendi, y si no ponemos freno a ello en Canarias, corremos el riesgo de convertirnos en una república bananera sudamericana antes de habernos convertido en una República Independiente y Soberana.

Los empresarios y hombres de negocios canarios que trabajan honradamente en las diferentes ramas de nuestra economía, que los hay, no pueden competir económicamente con estos grupos, a no ser que pongan en práctica sus métodos o se alíen con ellos o con el gran capital financiero, cosa que muchos no admiten todavía.

En situaciones como esta, creo que el periodismo valiente escrito, de radio y TV, debe jugar un gran papel, pero debemos señalar que ese periodismo que se necesita urgentemente, debe ser lo suficientemente valiente como para no retroceder cuando se descubran las complicidades, tanto políticas como económicas, que se irán encontrando a lo largo de una paciente y valiente investigación. A nuestros jóvenes periodistas hay que inculcarles un nuevo espíritu de investigación ante la nueva y peligrosa situación que nos rodea, donde muchos, no todos, de los grupos de difusión pertenecen a grupos de presión económica foráneos o dependen indirectamente de ellos y de su publicidad.

Fue a finales del pasado siglo en los USA donde surge este tipo de periodismo denunciador que el propio presidente Teodoro Roosvelt bautizó como los escarba-mierda, (the muckrakers). El muckraking, como lo describió el historiador Richard Hofstadter, fue sobre todo "una revolución en el periodismo". La mayoría de estos periodistas trabajaban en los dos grandes gigantes de la prensa de la época, el New York World y el New York Journal, dirigidos por Joseph Pulitzer (el Premio Pulitzer de periodismo lleva su nombre) y William R. Hearst. Pulitzer enviaba a sus periodistas allí donde había corrupción y escándalos financieros o para describir las faltas de condiciones higiénicas de los obreros de la confección, de las fabricas donde trabajaban hacinadas las mujeres, de la explotación de los menores y de los afro-americanos en sus ghetos, como hizo el periodista Ray S. Baker; otros atacan a los monopolios del dinero y exigen la aplicación de la ley Anti-Trust.

Se acababan los periódicos y revistas de opinión para surgir nuevas revistas o magazines con los grandes reportajes sociales y temas de la cruda realidad: McClure's, Munsey's, Cosmopolian, son los precursores a los que le siguen, The New Republic, Scribners's y Everybody's Collier's. El público comienza a amar este descubrimiento inesperado de los manejos de los capitalistas y de los empresarios sin escrúpulos. Ida Tarbell desenmascara los métodos monopolistas de la Standard Oil del grupo de Rockfeller. El público norteamericano empieza a conocer a los Rockfeller o a los Morgan y su inmenso imperio y los monopolios que estaban creando en las ramas de los ferrocarriles, petróleos, bancos, acerías y eléctricas, lo que iba en contra del espíritu de libre empresa y del individualismo americano, base de su vida económica.

Surgen en esos momentos periodistas como Frank Norris, Stephen Crane, Theodore Dreiser, Upton Sinclair y sobre todo el muy conocido Jack London, que después se transformó en un gran novelista conocido en todo el mundo y por nuestra generación. La lista sería interminable, pues aquellos honrados y valientes periodistas denunciaban un mundo que no querían para ellos ni para sus hijos, y la actual sociedad americana y la democracia les debe mucho: Jhon Spargo, Robert Huntar, W. Churchil, Charles Beard. De la noche a la mañana el pueblo se entera que existe la pobreza, la explotación, las mafias y posteriormente el gangsterismo organizado. El público se interesa por las encuestas sociales y los periódicos se venden cada día más. Los escándalos están a la orden del día. Robert Hunter se ocupa de los parados y pide soluciones. Los periodistas se dedican a investigar a las municipalidades, a la policía, e incluso al propio gobierno del estado de cada periódico. Empieza a surgir el Cuarto Poder, puesto que los que están al margen de la ley comienzan a tener miedo. Las mujeres y los afro-americanos comienzan a organizarse y a crear sus propias ligas para defender su derechos. Surgen los primeros líderes de los derechos cívicos de los Afro, que son apoyados por la prensa: Booker T. Washington y William E. Du Bois. Las mujeres reivindican el derecho al voto; surge la International Ladies' Garment Workers Union (ILGWU), que llega a dirigir las grandes huelgas de 1909; Mary Baker Eddy (1821-1910) edita su journal of Christian Science, a partir de 1883 y a finales de su vida crea el famoso y actual periódico, Christian Science Monitor.

Cuando en 1.915, surge de nuevo el Ku Klux Klan, recreado por William J. Simmons para lanzar su odio contra los judíos, católicos, afros y extranjeros, quemando sus horribles cruces delante de las casas de estas personas o llevando a cabo linchamientos, son los periodistas de esta nueva ola que los atacan y denuncian. El New York World y otros periódicos se lanzan a denunciar al KKK y a sacar a la luz sus escándalos financieros. Es gracias a estas denuncias que el Klan comienza a desaparecer, a desprestigiarse y a perder fuerza.

Cuando llega la Ley Seca y el gangsterismo organizado con Al Capone y comparsas de la mafia italiana, el gran periodismo de denuncias está ya fortalecido y se puede atacar a los gángsters y lograr que se les detenga y se les meta en la cárcel. Surgen los grandes encuestadores y el público comienza a confiar en ellos y en sus periódicos; algunos periodistas pagan incluso con su vida, pero el ejemplo cunde y gracias a ellos se va modificando la sociedad americana y la democracia.

En Francia surge el nuevo periodismo, sobre todo con motivos de las guerras coloniales, Vietnam, Túnez y Marruecos reclaman el fin de la ocupación, y después con motivo de la guerra de liberación de Argelia, donde un grupo de periodistas valientes condenó la política colonial francesa y pudo convencer a la opinión pública de que el pueblo argelino tenía razón en sus reivindicaciones nacionales, periodismo que después siguió en Francia denunciando los escándalos y corrupción, hasta llegar también a convertirse en un Cuarto Poder.

Es España el nuevo periodismo surge tardíamente debido a la censura del franquismo y del Opus Dei dominante. Se puede decir que el nuevo periodismo surge cuando se empieza a descubrir los crímenes del franquismo y los manejos del CDS y del que fuera su ministro del Interior, Rodolfo Martín Villa, y su comisario jefe, el supercomisario R. Conesa, de triste memoria; después, con el gobierno socialista sale a la luz la sangrienta trama del GAL y las maniobras de Roldán; los escándalos de Mariano Rubio, los manejos de Boyer-Solchaga, lo de la Expo y del Ave, lo de Rumasa, Etnacar y PSV, Romani-Galeote, Filesa, Enasa, Cruz Roja, lo de Carmen Mestre, y sobre todo los manejos de la multinacional FLICK, los Fondos Reservados, y tantos y tantos escándalos de comisiones, tráfico de influencias, de corrupciones fomentado por el invento de la cultura del pelotazo, y ahora con los escándalos de la Telefónica, Endesa etc. y otros donde están detrás los militantes del PP.

En Canarias, algunos periódicos se adentran ya a hurgar en los negocios de las zonas turísticas, donde está el dinero circulante, el legal y el negro, en los intríngulis de los negocios del campo mafioso y en sus raíces en Canarias y en el extranjero, en las complicidades de los ayuntamientos, cabildos y consejerías. ¿Saben ustedes que la mayoría de las compañías de Time-sharing que controlan este negocio, tienen declarado un capital en la Isla de Man, de solo 2.000 libras esterlinas, es decir unas 440.000 pesetas?. ¿Es que algún periódico ha solicitado información de este tipo en el Registro Mercantil de la Isla de Man y lo ha hecho público?. Por ejemplo, las empresas de la citada isla de Man, P.T.T. (Number 3) Limited; JDS (Title) Limited, Company Number 48049; P.T.T. (Title) Limited, Company Number 53687; P.T.T. TITLE (Number 2) Limited, Company Number 19464, controlaban en el sur de Tenerife, Adeje, más de nueve mil millones, a través de la Urbanización Balcón de Andalucía en Torviscas Alto, Adeje. ¿Y el escándalo del británico Palmer?. Este escándalo salió a la luz gracias a un periodista inglés que lo siguió por todas partes, llegando incluso a hacerlo entrevistar por un ex-traficante de drogas duras en un hotel de Londres y donde Palmer y su abogado español establecido en Tenerife, explicaban como se podía lavar el dinero negro fácilmente en Canarias. Esta entrevista fue publicada en la una TV inglesa y tuvo bastante efecto negativo sobre lo que significa el turismo en Canarias y su ambiente de corrupción.

Como es lógico, estas empresas extranjeras, entre otras, hasta ahora han venido incumpliendo las Normas de Ordenación del Turismo, ya que cuando empezaron a funcionar no estaban inscritas en el Registro de General de Empresas de la Comunidad Autónoma ni tampoco cumplían el principio de Unidad de Explotación en los términos previstos por la ley, además dichas empresas como la mayoría de las que se dedican al Time-sharing, no acreditan ante sus clientes, que captan al vuelo en las avenidas de las zonas turísticas, el título jurídico por el cual los propietarios de las unidades alojativas le ha concedido el derecho de explotación. Se da el caso de turistas que contratan las semanas en time-sharing y al volver a sus países se le reclaman cantidades de dinero como impuestos, dinero que después se embolsan sin dar cuenta a Hacienda, pues les obligan a pagar en una cuenta en la Isla de Man y estas compañías no pagan ningún impuesto ni derechos reales de transmisión por la venta de estas semanas de multipropiedad, solo han pagado los derechos de transmisión de la primera compra, la que se inscribe registralmente, pero no las sucesivas ventas, que después si cobran ellos a los incautos compradores de semanas, diciendo que deben pagar en Canarias ciertos impuestos por lo que se les debe girar unas supuestas cantidades a la Isla de Man donde desaparece en sus contabilidades trucadas.

Los responsables de la Administración en Canarias, tanto centrales como a nivel local, están al corriente pero se callan la boca o se la callan y aquí no pasa nada. En algunas urbanizaciones, dichas empresas tienen apartamentos en time-sharing y coexisten con algunos propietarios privados a los cuales se les hace la vida imposible para que se vayan y dejen sus apartamentos o los vendan a las empresas de la Isla de Man; esto es una práctica corriente en Canarias y sin embargo todas actúan en plena impunidad, debido a las complicidades municipales locales. Se han puesto muchas denuncias ante los Cabildos, Ayuntamientos, CIT y Turismo pero no sucede nada, ya que hay tanto dinero por medio que es imposible que nadie investigue estas cosas, ni los mismos periódicos que lo saben.

Datos como estos, sobre el capital registrado de las Empresas de time-sharing, se pueden obtener fácilmente escribiendo al General Registry, Oik-Recortyssee, Companies Registry, Fiuch Road, Douglas, Isle of Man, British Isles, 1M1 2SB, Fax: (01624) 687004, & Tfn. (01624) 685233. Es decir que si estas empresas quiebran, lo más que se les puede reclamar son 440.000 pesetas, es decir 2.000 libras esterlinas. ¿Hay algún Cabildo, Ayuntamiento o algún servicio de la Comunidad Autónoma que se haya preocupado en hacerlo alguna vez? ...... ¡Me extrañaría!

¿Es que alguien ha investigado el capital que ganan todos los días los grupos de trileros rumanos en las zonas turísticas canarias, o las bandas organizadas de colombianos y rusos? ¿Es qué alguien se ha dedicado a investigar el lavado de dinero negro? ¿Conoce algún periodista el cementerio clandestino de Guasa, Arona, donde se entierran los muertos de los arreglos de cuentas entre mafiosos? ¿Es qué alguien investiga como los ayuntamientos se saltan a la torera la moratoria para no construir más camas turísticas? ¿Por qué no se sigue el rastro a los miles de millones que llegan de los fondos europeos y acaba en el fondo del bolsillo de los aprovechados de la política que están ahora gobernando? ¿Quién ha denunciado el escándalo que significa la construcción del Auditorio de Santa Cruz? Cruz de Tenerife, donde de 4.500 millones de pesetas presupuestados al inicio se terminó por 14.000 millones y todavía no se ha terminado? ¿Por qué no le dicen al pueblo que eso que llaman un gran edificio emblemático, hecho por el arquitecto español Calatrava, no es sino un copia del Auditorio de Sidney en Australia, hecho por el mismo Calatrava? ¿Por qué no se investiga la mal llamada flota canaria de los puertos de Arrecife y Las Palmas para ver cuantos barcos pertenecen a pescadores o empresas netamente canarias? ¿Algún periodista se ha dedicado a calcular cuantos miles de millones sacan de Canarias cada año las compañías de seguros y cuanto invierten aquí alguna de esas compañías? ¿Algún periódico se dedicó en su día, antes del euro, a calcular cuanto ganaban en Canarias por el llamado coeficiente de caja los bancos, es decir la diferencia entre la compra y la venta de divisas, y a donde iba ese dinero sacado de Canarias? ¿Algún periodista se ha dedicado a informarse sobre lo que se embolsan todos los días empresas como El Corte Inglés, Al Campo, Continente, Carrefour, Leroy Merlin, Ikea, Flick y etc., y a donde va ese dinero? ¿Alguien ha buscado a saber donde van los millones de euros que dejan anualmente los 12 millones de turistas cada año? ¿Por qué no se investiga donde están los 500.000 millones de pesetas dotados por las empresas canarias a la Reserva de Inversiones, fondos que se deberían haber dedicado a mejorar el medio ambiente, entre otros destinos, como denunció en su día el periódico La Gaceta de Canarias (9.12.99) en una entrevista a D. Guillermo Nuñez, catedrático de Derecho Tributario y Financiero de la Universidad de La Laguna? ¿Qué pasa con la carne importada que viene de Europa y está subvencionada por la CE para que salga aquí más barata y sin embargo es más cara que en la metrópoli?

¿Qué pasa con el escándalo de la montaña de Tindaya en Fuerteventura y que pocos medios de información quieren sacar a la luz?, ¿Cómo es que una montaña sagrada de los guanches sea declarada monumento natural, por sus yacimientos paleontológicos y por la singularidad de sus valores científicos o paisajísticos y después sea el propio gobierno autonómico, a través de la empresa semipública Saturno, que quiera explotarla para sacar la piedra traquita, con la disculpa de un proyecto fantasma de un escultor fallecido llamado Chillida?. ¿Cómo es que esta empresa Saturno entra en sociedad con la empresa Cabo Verde, S.A., propietaria de los derechos de explotación minera de la Montaña de Tindaya y no se denuncia esta maniobra antes los tribunales de Justicia?

Hay que reconocer que cuando el escándalo de las torres que quería poner Unelco atravesando los montes de Vilaflor, la prensa se movilizó a fondo, pero es que había una gran movilización popular en este sentido. En el caso de la construcción de un nuevo puerto en la zona de Granadilla, los medios de información no quieren ir al fondo del asunto y decir que todo esto del puerto de Granadilla no es sino otra maniobra más de especulación montada por el grupo ATI y la COCA. Tenerife le basta y sobra con su gran puerto y no tiene necesidad de otra puerto en el Sur, pero el afán especulativo de la banda gobernante, y que todos conocemos, es enorme y van a destruir un ecosistema marino para rellenarse sus ya llenos bolsillos. Menos mal que la Organización internacional Green Peace, puesta al corriente por los Verdes de Canarias, va a tomar cartas en el asunto. La única manera de parar la especulación y el destrozo de Canarias es llevarlo a niveles internacionales, no hay otra solución, pues en Canarias tenemos poca fuerza los patriotas en estos momentos.

El asunto de la Montaña de Tindaya merece un tratamiento judicial a tratar por el Tribunal Supremo, puesto que son delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente, es decir delitos de prevaricación, delitos relativos a la ordenación del territorio y la protección del patrimonio histórico y del medio ambiente, recogidos en el Cap. I del Titulo XVI del Código Penal, art. 319 a 340. Los delitos contra el medio ambiente contemplan la posibilidad ilimitada de que cualquier persona pueda ser autora de los mismos, en función de la realización material de las conductas que se describen en el tipo básico del art. 325 del C.P. Hay un artículo periodístico muy claro y preciso sobre este problema y titulado "La maldición de la pirámide ", escrito por la profesora de Historia del Arte, Dña. María Isabel Navarro Segura, de la Universidad de la Laguna, y que aparece en la revista del Colegio de Arquitectos de Canarias, "Basa ", n. 27 del 2004, el cual analiza toda la problemática de este problema y denuncia el escándalo de todo lo que hay alrededor del asunto Tindaya y de las personas, empresas e instituciones que quieren aprovecharse. Porque hay que decir la verdad, el gobierno autónomo, el cabildo de Fuerteventura, la empresa Cabo Verde y todos cuantos están alrededor de la montaña de Tindaya, son como buitres que buscan solo la explotación minera de la piedra traquita para venderla y hacer negocio con ello; lo del artista Chillida y su obra, es solo una disculpa, pues Chillida murió hace tiempo y si hubiera estado vivo acabaría dándose cuenta de cuantos especuladores están alrededor de su fantasmagórico proyecto o sueño que dice tuvo un día. Ningún artista serio se prestaría a destruir una montaña sagrada de un pueblo, llena de podomorfos, restos arqueológicos, con una flora y fauna muy particular, la cual había sido declarada y reconocida por Ley, del 4/1989 de 27 de marzo, de Conservación de Espacios naturales por el propio Parlamento español, lo cual llevaba aparejado el reconocimiento de los valores científico, cultural y paisajístico de la montaña. La propia Resolución del 22 de mayo de 1992, de la Dirección General del Patrimonio histórico, se apoyaba en la Ley 16/1985 de 25 de junio del Patrimonio Histórico, que disponía que quedaban declarados bienes de interés cultural por ministerio de la ley, las cuevas, abrigos y lugares que contengan manifestaciones de arte rupestres, como es el caso de Tindaya, en la cual se han clasificado hasta ahora mas de 217 siluetas de pies repartidos en 52 paneles y como señala el artículo de la revista "Basa ", citado, han desaparecido ya de su lugar otros 7 soportes más con 27 pies sin que la administración haya iniciado investigación o campaña alguna para su recuperación.

Continúa la Profesora M. Navarro Segura diciendo en su artículo, "que la obra no puede hacerse si no se cambia antes la ley de espacios naturales de Canarias, porque el aprovechamiento minero, la excavación de la montaña es incompatible con esta ley, que cataloga Tindaya como monumento natural" y más adelante se pregunta, "¿qué razones hay para realizar un proyecto de esas características, que transformaría todo el complejo del Monumento Natural Montaña de Tindaya en un parque temático, cuando la montaña sagrada, su ecosistema y sus bienes de interés arqueológico existen hasta la fecha en condiciones de autenticidad y obligan según mandato constitucional al Gobierno de Canarias a su protección y tutela? y añade, Chillida tuvo un sueño que fue transformado por otros en un monumental fiasco. La historia del caso Tindaya dinamita los fundamentos de cualquier sociedad democrática, porque transforma los valores colectivos descritos en la constitución en una entelequia sin sentido, profana recursos únicos y no renovables que obligan a la administración a su custodia y protección y envilece a la sociedad que participa en su destrucción. El admirado artista Eduardo Chillida ha sido una víctima en todo el entramado que convirtió su sueño en un vergonzoso culebrón propio de sociedades sin esperanza. El Chillida que contribuyó a incrementar la plástica contemporánea con una obra de cualidades líricas y de una gran fuerza simbólica, ¿por quién ha sido y está siendo traicionado?

Tenemos que felicitar a la autora del artículo y al Colegio de Arquitectos de Canarias y su revista BASA por denunciar estos hechos e intentar salvar la montaña sagrada de Tindaya, pero a los autonomistas de Coalición Canaria y sus socios del PP, que por desgracia controlan el actual gobierno autónomo de esta colonia africana, lo único que les interesa es ver donde pueden sacar dinero p'a llenarse sus bolsillos, aunque haya que destruir una montaña sagrada de los guanches como Tindaya o cualquier monumento que exista en las islas si ello le reporta ganancias, y si pudieran vender nuestro volcán Teide, para explotarlo como una cantera de piedra, lo harían. A tanto ha llegado su afán de enriquecimiento y su falta de respeto de nuestra naturaleza.

A propósito del tratamiento penal de asuntos como estos de Tindaya, acaba de salir una sentencia de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, Recurso 2863//2002, sentencia n. 1073/2003 de 25 de septiembre del 2003. sobre un delito de Prevaricación y otro contra los recurso naturales y el medio ambiente, cuyo ponente fue el Sr. José A. Martín Pallín, casando una sentencia absolutoria de la AP de Valencia, a instancias del Ministerio Fiscal, de unos delitos de prevaricación medioambiental y contra el medio ambiente en relación con la Ley de Aguas que la AP había absuelto el TS casó la sentencia.

Los periodistas canarios, si tienen valor y honradez, deberían estudiar y denunciar los casos de nepotismo descarado impuestos ya como costumbre, una especie de dedocracia donde meten a dedo los actuales políticos a sus parientes y allegados cercanos y alejados, sus amigos y sus socios y las amantes de sus socios. Esto si que sería un buen caso de investigación, pero ¿quién se atreve a ello por escrito? Es muy fácil de decirlo y denunciarlo por una radio e incluso por la TV, pero todos sabemos que al día siguiente esto se olvida.

Los independentistas serios laboramos por construir un país nuevo, libre e independiente y nos preocupa mucho lo que está pasando en estos momentos en Canarias y las consecuencias futuras que esperan a nuestros hijos y nietos, pues estamos viendo la enorme corrupción que impera en esta colonia y sabemos a donde conduce la corrupción. Por ello creemos que se debe reforzar al máximo el nuevo periodismo canario que preconizamos, un periodismo que se moje hasta sus últimas consecuencias. La fuerza del ejemplo que deben dar los jóvenes periodistas, si siguen una línea valiente y comprometida, podrá servir, como pasó en la sociedad de los USA de finales de siglo y principios de este, o la de los años 70 que acabaron con el presidente Nixon, o en la Francia de los años 55 al 62, para salvaguardar ciertos valores humanos que corren el riesgo de desaparecer en Canarias que, aunque estemos colonizados, no podemos permitir que esto siga sucediendo. Tampoco podemos permitir que surjan todos los días vulgares plumíferos que se les permite publicar en la prensa o actuar en la TV y radios locales, los cuales solo son la voz de su amo, o peor todavía, son españoles que actúan en Canarias y escriben como si fueran canarios, pero en el fondo defienden el colonialismo y a sus colaboradores.

* Antonio Cubillo Ferreira
Abogado y dirigente del CNC